La
Pragmática de 23 de marzo de 1776 del rey Carlos III estableció que los hijos
de familias menores de veinticinco años debían pedir y obtener el
consentimiento paterno antes de celebrar esponsales. Pocos años después, el
músico don Diego de Pedraza, Tamayo y Escribano, necesitó aportar este
consentimiento para contraer matrimonio con doña María Blasa Monje, natural de
Ariza. Entre la documentación de este expediente de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara afortunadamente se conservan
dos cartas manuscritas de su padre en las que realizaba ese consentimiento en
el año 1780.
Don
Diego de Pedraza y Tamayo nació en Fuentesbuenas, siendo sus padres don Diego
de Pedraza, natural de Bólliga, y doña Juliana Escribano, natural de
Fuentesbuenas. Según el propio testimonio del contrayente, don Diego salió de
Fuentesbuenas a los diez años de edad para ir al colegio de San José de la
ciudad de Cuenca, donde fue infante de coro tres años y medio. Desde allí se lo
llevó por paje el doctor don Tomás Melgarejo, deán de la catedral de Cuenca, en
cuya compañía estuvo siete años y medio. Con posterioridad, el deán le envió a
la villa y corte de Madrid en solicitud de sus conveniencias a sus expensas
durante seis años, donde se ejercitó en la facultad de músico en casas de don
José de Pareja, siendo feligrés de la parroquia de San Martín, hasta que el
Excmo. Sr. Duque de Medinaceli le nombró por tenor de su colegial, con renta de
media ración, donde permaneció tres años. Para ordenarse de tonsura solicitó
acreditar su libertad y se le confirió la tonsura, dándole despacho de colación
y posesión.
Después
de contraer matrimonio con doña María Blasa Monje, pasó a residir a la ciudad
de Sigüenza donde nacieron sus hijos Ramona (1782), Isabel (1784) y Agustín
(1786).
Firma del músico don Diego de Pedraza Tamayo y Escribano
Primera
carta de 17 de abril de 1780 escrita desde Bólliga por don Diego de Pedraza,
padre.
Segunda
carta escrita el 31 de mayo desde Bólliga
No hay comentarios:
Publicar un comentario